Es un principio, para muchos teóricos de la ciencia moderna, el poner de relieve la unidad sustancial del ser humano (espíritu, alma (psique) y cuerpo), como un ser integral que necesita alimentar estas áreas para mantener el equilibrio.

Casi todas las personas expresamos emociones desde la combinación de estas tres áreas existenciales: existen mezclas de sensaciones y sentimientos, fusión de elementos fisiológicos, psicológicos y espirituales.

¿Cuál de estas áreas será esencial? Cuando se busca responder esta pregunta, usamos un ejemplo: qué es más importante para que un automóvil sea funcional, ¿su motor o sus ruedas?: Es claro que las dos son necesarias, de lo contrario no sería un automóvil útil. Así pues, las tres áreas exigen y demandan igualdad de atención.

Este artículo tiene como finalidad reconocer el área espiritual, aquella que con mayor facilidad abandonamos y poca atención le prestamos, dando por hecho que está allí y que se nutre de la nada. Todos nacemos para construir y enfrentar cambios; cada día se nace para construir experiencias, para hacer vida en un día; cada día está la sensación indisoluble del “para que” y por que” de la existencia. La espiritualidad configura la reflexión, desde la razón, del sentido de vida y es un área que se conecta con nuestra necesidad de Paz y Esperanza.

Todos buscamos la felicidad y pagaríamos la suma de dinero que se nos pidiera, para obtener la paz y quietud. Lo mejor es que es posible alcanzar la verdadera felicidad cuando se hace reserva de tiempo y espacio para nutrir la conexión espiritual, ¡y es gratis! Supongamos que Ud. dejara de alimentarse por unos dos meses, ¿cuál sería el resultado?, claro, muerte por inanición. El alimento corporal es esencial para la supervivencia humana. Eso mismo sucede con el componente espiritual, si se alimentara esta área como somos tan juiciosos en nuestros alimentos físicos, la felicidad, la paz y la quietud que tanto anhelamos, estaría presente en cada ser humano, construyendo mejores familias, mejores comunidades y grupos, mejores naciones y un mundo más justo, equilibrado y agradable para vivir. Pero la gran mayoría de las personas olvidamos que existe esta área y que debemos alimentarla tan ciertamente como le entregamos el desayuno, almuerzo y cena a nuestra área física (más el ejercicio, el aire, baños de sol, descanso, etc.)

¿Pasa lo mismo en el área espiritual? ¿Nutrimos las necesidades espirituales durante el día?  construimos cambios que evidencien bienestar en esta área? Después de preguntarle a muchos de nuestros Consultantes, la mayoría respondieron: NO. No es un área aparentemente vital, pero ignoramos que es el área proveedora de TODO. Provee ampliamente de Sentido de vida, provee ampliamente de emociones como la paz y serenidad ampliamente configuradas desde allí.

Somos creyentes practicantes y el vínculo con Dios provee emociones necesarias para afrontar las batallas de la vida, provee de ESPERANZA, una premisa tal que impacta a lo sumo en el cómo vivimos. Es el mejor remedio para sobreponernos a las adversidades. ¿Conoces el Menú espiritual del día?